El Perdón como Puente a la Abundancia: Cuando el Cuerpo Vibra en Carencia
- chiececoarmonya
- Aug 21, 2025
- 3 min read
Updated: Sep 10, 2025
Muchas personas creen que la falta de dinero es solo cuestión de trabajo, estudios o suerte. Sin embargo, la raíz de la carencia muchas veces no está “allá afuera”, sino en nuestro propio cuerpo físico. Sí, nuestro cuerpo se sintoniza con la energía que cargamos, y si esa energía es de rencor, resentimiento o dolor no resuelto, el resultado será una vida marcada por la falta.
¿Por qué el cuerpo refleja la carencia?
Cuando guardamos resentimientos, culpas o dolores sin perdonar, el cuerpo entra en un estado de tensión constante. El sistema nervioso se mantiene en modo supervivencia: alerta, apretado, siempre esperando un golpe.
En ese estado, el cuerpo envía señales como:
“No hay suficiente, debo resistir.”
“Debo protegerme, no es seguro soltar.”
“Estoy solo, nadie me sostiene.”
El problema es que el dinero y la abundancia solo fluyen donde hay confianza y apertura. Si el cuerpo vibra en miedo y cierre, la abundancia no tiene dónde entrar.
El perdón como medicina del cuerpo
Aquí es donde el perdón entra como un acto profundamente práctico (además de espiritual).
En el nivel físico: al perdonar, el cuerpo se relaja, baja la tensión muscular, la respiración se hace más amplia y el sistema nervioso cambia de supervivencia a confianza.
En el nivel emocional: dejamos de gastar energía en sostener rencores. Esa energía se libera para la creatividad, el trabajo y los proyectos.
En el nivel energético: el perdón limpia el campo, quita bloqueos, abre espacio para recibir. El cuerpo ya no vibra en carencia, sino en confianza y apertura.
El dinero, entonces, deja de ser una lucha para convertirse en un reflejo natural de este nuevo estado interior.
Un ejemplo real y cotidiano
Imagina a alguien que guarda resentimiento hacia su padre porque nunca le apoyó. En lo profundo, lleva la creencia de:
“No merezco ser sostenido.”
Aunque esa persona estudie y trabaje duro, su cuerpo vibra en esa frecuencia de falta. El dinero llega, pero se escapa, o siempre aparece un gasto imprevisto.
Cuando esa persona inicia un proceso de perdón (no para justificar lo que pasó, sino para liberar la carga), ocurre algo increíble:
Su cuerpo empieza a relajarse.
Siente que sí merece apoyo.
Vive más abierto a oportunidades.
Y mágicamente, el dinero fluye con más facilidad.
No fue un milagro externo. Fue que su cuerpo cambió de estación: de la frecuencia de la falta a la frecuencia de la abundancia.
Ejercicios prácticos para reprogramar la abundancia
Aquí tienes tres pasos simples que puedes empezar a practicar:
Escucha tu cuerpo: cada vez que pienses en dinero, observa: ¿se aprieta el estómago? ¿se tensan los hombros? Ese es tu cuerpo diciendo que está vibrando en carencia. Respira profundo y relaja.
Práctica de liberación: escribe una carta (que no enviarás) a la persona con quien tienes resentimiento. Descarga todo lo que llevas dentro. Luego, desde tu corazón, escribe: “Elijo soltar esta carga. Te libero y me libero. Merezco abundancia.” Quema o rompe la carta para cerrar el ciclo.
Afirmación corporal: cada mañana, coloca la mano en tu corazón y repite:
“Mi cuerpo está abierto a recibir.”
“Merezco ser sostenido por la vida.”
“Elijo vivir en abundancia.”
Con el tiempo, tu cuerpo comenzará a vibrar en otra sintonía, y lo que hoy parece imposible (fluidez, prosperidad, tranquilidad económica) se volverá natural.
En resumen: la falta de dinero rara vez es solo un asunto externo. Muchas veces, es el cuerpo reflejando dolores no sanados y resentimientos que lo mantienen atado a la carencia. El perdón no es solo un acto espiritual: es la llave para liberar el cuerpo, abrir el corazón y permitir que la abundancia vuelva a fluir.




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